miércoles, mayo 25, 2005

Había una vez un barquito chiquitito

Llevo ya casi dieciseis meses cantandole esta canción a mi hijo Mateo. Aún le tranquiliza. El tumbado en el cambiador, con el pañal puesto y el body a medio poner. Yo esquivando los embites de sus piernas que cada vez son mas fuertes (los embites y las piernas). "Había una vez un barquito chiquitito..." y se para para mirarme. Las piernas quietas. Incluso me sonríe, como reconociendo la canción; como reconociendome a mi cantandola. Espero que esta medicina dure mucho. Que toda su vida disponga de un barquito chiquitito en el que refugiarse, en el que tranquilizarse.